El silencio pétreo inunda tu morada
Profunda, oscura y sulfurosa.
Ni la luna se atreve a entrar en tu guardia cavernosa
Cuando aun corre la sangre de tu última víctima devorada.
Lágrimas de sangre consolidan tu reinado horroroso
Que nadie se ha atrevido, con espada sagrada, a irrumpir.
Las madres te llevan la vida que han creado desde su vientre luminoso
En tus fauces jurasicas determinas que alma interrumpir…
Lo tierra ha cambiado, muchos soles y lunas han salido y se han ocultado,
La gente se ha olvidado de ti. Yo se que estas ahí esperando salir de tu guardia
Solo la muerte abra de curarnos de ti, y en este glorioso día
Habré de darte muerte, la sangre que derramaste vive en mí. Tu vida hoy habrá terminado.
miércoles, 19 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario